Moho en casa

 

El moho es uno de los elementos más tóxicos que podemos encontrar en nuestro hogar. Convivir con este hongo en casa significa estar en contacto constantemente con las esporas que desparrama y que, dependiendo la cantidad de micotoxinas inhaladas por la persona, puede causar desde un pequeño dolor de cabeza hasta hemorragias severas.

Es un hongo que aparece en millones de casas u hogares alrededor del mundo, generando malestares y  enfermedades a las personas que habitan en viviendas contaminadas. Por eso, es fundamental saber prevenirlo y saber actuar en caso de que el moho aparezca y se reproduzca en ambientes de tu hogar. 

 

 

 

 

 

 

Moho dentro de casa

En interiores, hay cinco tipos de mohos que pueden aparecer en casa. Estos son: el cladosporium (color verde olive), el penicillium (verde oscuro), alternaria (color negro o gris), aspergillus (negro) y el más tóxico, el stachybotrys (verde muy oscuro).

El moho en casa suele aparecer en ambientes tapados, húmedos y con poca ventilación. Un techo con goteras, tuberías en mal estado, daños por alguna inundación, zonas poco ventiladas o una humedad muy alta son algunas de las razones por la que este hongo aparece.  

Ejemplo de lugares en donde se reproduce el moho en casa son: los sótanos o bodegas, debajo o detrás de la nevera, alrededor de las ventanas y el aire acondicionado, debajo de las alfombras y bajo fregaderos de la cocina y el baño. Presta especial atención a estas zonas, pero no descuides otros espacios de tu hogar.

En ocasiones es difícil detectar el moho porque puede estar expandiéndose en lugares escondidos, como debajo de la nevera. Lo que tiene como característica para un fácil reconocimiento es un fuerte olor a humedad, lo que puede llevarte a reconocerlo y eliminarlo de tu vivienda.

Además de lugares tapados, húmedos y con poca ventilación, el moho puede estar en el aire libre e ingresar a tu hogar a través de ventanas abiertas, sistemas de calefacción y aire acondicionado. A su vez, puede impregnarse en la ropa, los zapatos o los bolsos.

 

 

Moho en casa, enfermedades.

 

En lo que respecta a la salud, la convivencia y respiración del moho puede generar diferentes tipos de enfermedades, dependiendo de características de las personas y el grado de contaminación que haya en la casa.

Es sabido que hay organismos más susceptibles y débiles que otros, pero los más expuestos a padecer los efectos de convivir con moho son: ancianos, mujeres embarazadas, bebés, niños muy pequeños, y personas alérgicas.

A las personas sensibles el moho puede causarles congestión nasal, tos fuerte e irritación de los ojos, la garganta y la piel. Los casos más graves son los de aquellos que sufren alergias a este hongo, que tienen un sistema inmunológico debilitado o enfermedades crónicas en los pulmones. Las enfermedades en estos casos pueden ser realmente muy severas.

Toda clase de moho doméstico puede provocar, como mínimo, problemas respiratorios. El moho negro es el más tóxico por las micotoxinas que libera. Si convives con personas sensibles a estos hongos, asegúrate de detectarlo, eliminarlo y prevenirlo para el futuro.

 

 

Moho en casa, soluciones.

 

  • Una vez localizada la zona de la casa en donde está el hongo, es fundamental actuar de manera rápida. La solución a esta problemática hogareña debe ser efectiva, ya que es el moho es una bacteria altamente contaminante. Por tanto, al tener moho en casa, ¿cómo eliminarlo?
  • La primera recomendación es no tocar ni manipular el moho porque se corre el riesgo de que se desparrame en otros ambientes de la casa.
  • Es imprescindible protegerse al momento de actuar. Una máscara o prenda que cubra el rostro, vestimentas adecuadas (recuerda que van a terminar en el tarro de basura), guantes de látex y gafas de protección son claves para evitar cualquier tipo de contacto con el moho.
  • Existen muchos productos de uso doméstico, fácilmente adquiribles en supermercados, que puedes utilizar para la eliminación del hongo, entre las que se destacan el bórax, el blanqueador, el aceite de árbol de té, el vinagre, bicarbonato de sodio y el peróxido de hidrógeno.
  • Todo este proceso de eliminación del moho dependerá de dos cuestiones: en primer lugar, el tipo de moho que se propagó y cuánto se esparció en el ambiente. En segundo lugar, de las características del ambiente en donde está el hongo.  
  • Por ejemplo, para eliminar una propagación menor de moho en azulejos, vidrios y demás superficies sin poros, el bórax es un muy producto de limpieza porque no emite sustancias tóxicas ni gases peligrosos. 
  • En caso de que el hongo esté avanzado en este tipo de superficies, el amoníaco es un elemento muy potente para erradicar todo tipo de bacterias en mostradores, vidrios y azulejos.
  • La lejía puede matar prácticamente todas las especies de moho que pueden aparecer y reproducirse en casa. Es un producto que desprende unos humos perjudiciales para la salud, por lo que es recomendable tomar todas las precauciones necesarias o llamar a un especialista.
  • El vinagre es un ácido débil altamente seguro en su utilización y eficaz tanto en superficies porosas como no porosas, como paredes, pisos de maderas, de mosaicos y de cemento.
  • En cualquier caso, si el moho persiste o si tienes dudas o inseguridad en el procedimiento, no dudes en llamar a un exterminador profesional.

 

 

Pasos a seguir después de desinfectar

 

Una vez terminado el proceso de erradicación del moho, lo primero es asegurarse de que no haya quedado ningún rastro en la casa. Es clave revisar y hacer un seguimiento en todos los ambientes y objetos afectados.

Otro paso a dar es arreglar de inmediato cualquier pérdida o filtración de agua que pueda desembocar en la aparición del hongo nuevamente. Asegúrate de que las tuberías, canillas y duchas estén óptimas. 

Evaluar los daños es clave. Si hay ropa u objetos muy contaminados, es necesario arrojarlos a la basura en una bolsa segura. Los ambientes afectados por el moho negro tóxico deben estar cerrados por un tiempo, para que las esporas no se esparzan a través del aire a otras zonas de la casa. La única excepción aquí es si tienes un ventilador de extracción apuntado directamente a una ventana, lo que permitirá que estas esporas que están flotando en el aire salen expulsadas.

  

Diego Roca
Diego Roca

Salma Rodrigo
Salma Rodrigo

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