Moho y Embarazo

 

El moho y embarazo no se llevan bien. Cualquiera que sea la situación, el moho es dañino para la salud.

El moho son hongos que salen debido a la humedad, por tanto, debes eliminarlo por completo de tu casa. Es importante que ubiques la causa principal de la humedad que ayuda a generar el moho en la casa y hagas las reparaciones necesarias.

Cuando una mujer está embarazada tiene una condición especial, un tanto diferente a la normal, y es que es más sensible a ciertas situaciones, entre ellas, la del moho y el embarazo.

Las esporas se trasladan a través del aire, y este moho en  el embarazo es respirado por la futura madre, afectándole su salud. Y todo lo que afecte a la mujer embarazada, le afectará también al bebé.

Entre los síntomas que se presentan cuando habitas un lugar con humedad están: sensación de asfixia, congestión nasal, algunas veces se puede presentar fiebre, irritación en los ojos y problemas respiratorios en general.

Cada persona tiene su propia tolerancia a la humedad y, por tanto, se verán más afectadas aquellas personas que sean más sensibles o que tengan condiciones preexistentes de enfermedades respiratorias. Su sistema inmunológico ya estará debilitado para poder luchar contra los efectos del moho en las habitaciones. 

 

 

La exposición al moho durante el embarazo es muy dañino

Las mujeres embarazadas deben evitar la exposición al moho en el embarazo. Si sientes corrientes de aire muy frías entre las habitaciones, percibes un olor a humedad o a tierra, aparecen manchas en las paredes, tienes un problema de moho y debes buscar a un especialista que ubique el mismo y lo elimine de inmediato.

Una cura momentánea puede ser poner un deshumificador, mientras se ubica la verdadera causa de la humedad. Otra de las soluciones que puedes aplicar, si se cae la pintura de las paredes, es pintarlas con pintura antimoho.

Por supuesto, estas soluciones, como se mencionó anteriormente, son momentáneas, no son definitivas para reparar el daño.

 

 

El moho en los alimentos y el embarazo

Debes tener muy en cuenta la limpieza de la nevera y de la cocina, son lugares donde se puede reproducir el moho.

Cuando aparezca moho en algún alimento dentro de la nevera, debes sacar los alimentos que estaban cerca del que fue afectado y limpiar muy bien el área afectada y lavar esos alimentos que estaban cerca.

El alimento que tenga moho lo debes poner en una bolsa cerrada y desecharlo fuera de la casa lo más pronto posible. Debes recordar que el moho en el embarazo es delicado.

Mucho menos puedes consumir pan con moho durante el embarazo, debes mantener el pan lejos del calor y la humedad, en un lugar seco para que se conserve por más tiempo.

Consumir queso con moho en el embarazo también es muy peligroso, en realidad consumir cualquier alimento con moho es sumamente peligroso, ya que estarías introduciendo los hongos directamente a tu organismo y el bebé lo absorbería con mayor facilidad.

 

 

Habitaciones ventiladas para el bebé

Durante el embarazo, el bebé es muy sensible a todo lo que afecte a la mujer embarazada, él puede sufrir de afecciones respiratorias, muchas veces de gravedad, porque está en una etapa donde sus pulmones no están desarrollados completamente y son muy débiles.

Si la mujer embarazada se llega a exponer al moho durante su embarazo, desatará esas afecciones al bebé. Puede que sufra de sinusitis, bronquitis, asma y otras afecciones respiratorias. Después que nace el bebé, debe estar en una habitación muy limpia, libre de gérmenes y para evitar la humedad, esta debe ser una habitación muy bien ventilada.

Al primer indicio de que pueda existir moho en esa habitación, debe revisarla muy bien y eliminar la causa inmediatamente, por supuesto, el moho también debes eliminarlo urgentemente. El nivel óptimo de humedad que puede haber en la habitación del bebé es de un 40% a 50%, con niveles más altos, se crea un ambiente muy propicio para la aparición del moho.

 

 

Mantener la casa libre de moho

Ya hemos hablado del peligro del moho y el embarazo. Ahora, te explicaremos cómo evitar la aparición del moho en la casa.

Para ello, se debe evitar primero la humedad dentro de la misma, por tanto, es recomendable mantener los niveles de humedad entre el 40% y el 50%. También en las estaciones cuando hay mayor humedad en el ambiente puedes utilizar un deshumificador o el aire acondicionado. Los extractores de aire dentro de los baños y en la cocina son muy útiles.

Los baños debes limpiarlos con productos que puedan eliminar el moho, la lejía o cloro son productos muy eficaces contra el moho. Alfombrar los baños y los sótanos es lo peor que puedes hacer, de esa manera creas un ambiente totalmente propicio para la reproducción del moho.

En caso de que hayas sufrido un accidente con una tubería y te inundó alguna habitación en tu casa, lo primero que debes hacer es retirar todos los artículos que se mojaron con el agua. En especial las alfombras, los tapices, cortinas, etc., todos los que puedan absorber el agua con facilidad. Debes retirarlos a un lugar donde se puedan secar rápidamente. Y el resto de las superficies que se mojaron es recomendable que las limpies con un poco de cloro diluido en agua, este evitará que se formen los microorganismos causantes del moho.

El lugar lo debes ventilar para que se seque por completo y no quede nada de humedad, lo que podría causar la aparición del moho. Recuerda que, si las habitaciones de la casa no se mantienen libres de humedad, el bebé no sólo va a padecer de enfermedades respiratorias, sino que puede padecer de alergias a la humedad, lo que le afectará por el resto de su vida.

Algunos estudios indican que también las enfermedades reumáticas se agravan cuando hay humedad y moho en las habitaciones, pueden dar escalofríos, pies fríos, cansancio, sensación de malestar. Y no sólo el bebé se verá afectado, sino el resto de la familia, en especial si hay personas mayores en viviendo en la casa.

La mujer embarazada, el bebé y las personas ancianas son los más sensibles con respecto a la humedad y el moho.

 

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